martes, 29 de julio de 2008

“WAR GAMES” CUMPLE 25 AÑOS


Era 1983 y el mundo vivía dentro de la paranoia de la Guerra Fría y el holocausto nuclear. Ese fue el terreno en que apareció la película “Juegos de Guerra” (“War Games”), película protagonizada por unos juveniles Matthew Broderick y Ally Sheedy.
Para los que nunca la vieron (difícil, la verdad) o aquellos que por su edad nunca supieron de su existencia, trata de un computín ochentero (hoy sería un hacker) que acostumbrado a meterse en computadoras ajenas, entra accidentalmente (y eso que todavía no existía Internet) al nuevo sistema de defensa de Estados Unidos que controla todo el arsenal nuclear del país.
El problema es que el personaje de Broderick cree que es un juego de video “online”, pero en verdad se trata del plan para atacar a la Unión Soviética. Y la computadora no acepta terminar “el juego”, siguiendo adelante con el plan de ataque.
Aunque se estrenó en junio de 1983, sólo hoy se lanzó el DVD conmemorativo. Y aunque suene a pura nostalgia, me encantaría volver a verla.

lunes, 28 de julio de 2008

DOS NOVELAS UCRÓNICAS (POST SEGUNDA GUERRA MUNDIAL)




Ayer Álvaro Bisama se despachó una estupenda reseña de la última novela del siempre sorprendente Michael Chabon: “El sindicato de la policía yiddish”, una ucronía ambientada en un 1948 alternativo en que Israel existe en Alaska y el Congreso de Estados Unidos está a punto de abolir su existencia. Todo eso como telón de fondo de un laberíntico caso policial.


Pero también está en librerías “El círculo de Farthing”, otro caso policial que se desarrolla en una Inglaterra que derrocó a Winston Churchill y firmó la paz con la Alemania nazi en 1941, antes del ingreso de Estados Unidos a la Segunda Guerra. Su autora es Jo Walton, famosa por sus novelas de fantasía épica y que en 2007 publicó una secuela titulada “Ha’penny” y que este año debiera entregar una tercera parte con el sugestivo nombre de “Half a Crown”.
Imagino que Chabon no tiene en mente una secuela de “El sindicato…”, pero es llamativo ver que las ucronías siguen abriéndose paso desde diferentes ámbitos de la literatura actual, sin que necesariamente vengan de lo que hoy todavía se conoce como ciencia ficción.

viernes, 25 de julio de 2008

ROBOCOP SEGÚN FRANK MILLER


En este link pueden revisar algunas páginas. Se nota que sus guiones para Robocop 2 y 3 sufrieron bastantes cortes indiscriminados.

ROBOCOP 2010


Un ícono del cine de ciencia ficción anuncia su regreso: Robocop. Posiblemente contagiados con la nostalgia de Terminator 4 y otros reciclajes, los estudios Metro Goldwyn Mayer anunciaron que Robocop, el policía mitad hombre y mitad robot que se paseó por los cine del mundo a fines de los ’80 y comienzos de los ’90, volverá a la pantalla grande en 2010.
Así lo asegura la edición online de la revista Variety. Estará dirigida por Darren Aronofsky (“Requiem por un sueño”), quien trabajará con el productor Mike Medavoy, que fue parte del equipo de la primera entrega, hace nada menos que 21 años. El guión quedará en manos de David Self (“13 días”).
La primera cinta se estrenó en 1987 bajo la dirección de Paul Verhoeven. La segunda parte (1990) la dirigió el gran Irvin Kershner (“El Imperio Contraataca”) y contó con el guión del igual de grande Frank Miller. Y la tercera parte (1993) corrió por cuenta de Fred Dekker, nuevamente con guión de Miller. La franquicia dio para dos series animadas todo espectador y una mini serie que transmitió HBO.
Es importante mencionar que Miller nunca quedó muy conforme con las cintas, ya que le cambiaron mucho los guiones. De hecho por eso él terminó escribiendo su propia versión en comic, donde le sacó todo el partido posible a un personaje como Robocop. Obviamente éste habría sido un buen momento para un nuevo guión de él, pero debe estar ocupado con “The Spirit”.
Es de esperar que su regreso se haga cargo de una historia que debiera ser 21 años más compleja y extrema que la original. Sobre todo después de ver “Batman: Dark Knight”.

jueves, 24 de julio de 2008

LOS EXPEDIENTES X QUE PUDIERON SER


Después de 202 episodios, una película que sirvió de puente entre las temporadas 5 y 6, y un spin-off de corta vida, hoy se estrena en Chile la segunda cinta de “Los Expedientes Secretos X”, con el sugerente título de “Quiero creer”.

No hay duda, los “X Files” fue la mejor serie de los años ’90 y hasta hoy es una fuente inagotable de inspiración para un sinnúmero de clones televisivos.
Dentro de la serie hubo muchos episodios memorables, tuvieran que ver o no con la mitología de la serie: la conspiración extraterrestre. Sobre todo durante las primeras cinco temporadas (porque las dos últimas ya fueron un desperdicio). Y dentro de ese lapso hubo un capítulo en especial que hasta hoy pienso que pudo ser el mejor piloto para un eventual spin-off de la serie original: “Travelers”.
Este episodio estaba ambientado en los años ’50, durante la caza de brujas de McCarthy. Y tiene como protagonista al agente del FBI Arthur Dales, que investiga un caso vinculado a los experimentos de Bill Mulder, padre de Fox Mulder. En fin, la historia tiene varios giros y un desenlace notable. Pero lo mejor de este capítulo es una conversación que el agente Dales sostiene con una secretaria del FBI llamada Dorothy Bahnsen:

Dorothy Bahnsen: Es un Archivo X.
Arthur Dales: ¿Un Archivo X?
Bahnsen: Sí, los casos sin resolver. Los archivo en la letra X (dentro de un enorme archivador metálico con carpetas colgantes).
Dales: ¿Y por qué no los archiva bajo la letra U (por “unsolved”?).
Bahnsen: Eso fue lo que hice hasta que la gaveta se llenó. Hay mucho espacio libre en la letra X.
Dales: ¿Y quién decide cuando un caso se convierte en un Archivo X?
Bahnsen: La oficina del director; es como un punto final. Se supone que nadie los debe ver, pero es una lectura interesante.

No tengo nada en contra de “The Lone Gunmen” (merecía un mejor destino, sin duda), pero creo que aquí estaba el verdadero futuro de los “X-Files”: un spin-off que al mismo tiempo fuera una precuela de la serie original.
Lo tenía todo: los comienzos de la conspiración, un agente del FBI con iniciativa, una secretaria curiosa que se lee los archivos X por aburrimiento, etc. En otras palabras, los predecesores de Mulder y Scully en pleno “macartismo”. Una idea que pudo ser…

THE 10 GREATEST SCI-FI FILMS NEVER MADE


Aunque se editó en Estados Unidos en 2002, “The Greatest Sci-Fi Movies Never Made”, escrito por David Hughes, recién se acaba de editar en Inglaterra. Razón por la cual The Times Online decidió hacer una selección de las 10 mejores cintas de este género que nunca llegaron a filmarse. El libro ofrece varios títulos más, pero este verdadero Top Ten ya es todo un acierto.



The 10 greatest sci-fi films never made

The unfinished masterpieces of fantasy cinema

Since Georges Melies' 1902 'Trip to the Moon' cinema has been in love with science fiction. The romance has been rocky though, with many potential classics lost to spiralling budgets or studio whim. David Hughes the author of a new book, The Greatest Sci-Fi Movies Never Made, shares his favourites with us


1: Vincent Ward's Alien 3
Having rejected a script by sci-fi author William Gibson, the producers of the Alien franchise planned to follow James Cameron’s “Vietnam in space” Aliens with an ambitious, arty third instalment by Vincent Ward, the visionary New Zealand-born director of The Navigator and, more recently, The River Queen. A planet made of wood, and spaceships modelled on clipper ships, were just two of the strange ideas in Ward’s approach. Sadly, it never got off the ground, though Fox ultimately went with another maverick director, David Fincher.
His much-derided Alien3 is, by the way, ripe for re-appraisal; sadly, a director’s cut of the film – an unofficial version of which is included in the Alien Quadrilogy DVD set – will probably remain the Greatest Sci-Fi Movie Never Seen


2: Superman -vs- Batman
Having abandoned plans to make Tim Burton’s Superman Lives with Nicolas Cage as Clark Kent/Superman, Warner Bros. decided to take an alternative approach to their long-gestating revival of the Superman movie franchise: Batman vs Superman, a script by Se7en screenwriter Andrew Kevin Walker in which Gotham’s caped crusader would face off against Metropolis’ Man of Steel.
With pre-production in full swing under Troy director Wolfgang Petersen, the studio switched gears again, when a brand new script by Lost creator J.J. Abrams plonked onto their desks. Eventually, they abandoned this idea to back Brett Ratner, and later Bryan Singer, to make the disappointing Superman Returns.


3: Steven Spielberg's Night Skies
Contractually obliged to produce a sequel to the smash hit Close Encounters of the Third Kind, Spielberg came up with the idea of a family attacked in their farm by malevolent extraterrestrials, a kind of “Straw Dogs with aliens”. One of the invaders, he decided would befriend the farmer’s young son, and during the shooting of Raiders of the Lost Ark, Spielberg and Mrs Harrison Ford – screenwriter Melissa Mathison – isolated this idea and turned it into the basis of what would be his biggest film, E.T. the Extraterrestrial. Spielberg didn’t abandon the family-in-peril idea, however: he simply altered the evil aliens into ghosts and produced another smash hit: Poltergeist.


4: John Carter of Mars
Tarzan author Edgar Rice Burroughs’ other famous creation, John Carter, was an American civil war veteran who uses a form of astral travel to visit a Mars crawling with monsters. Twenty years after its 1912 debut in the pages of a pulp magazine, John Carter of Mars almost became the first feature-length animated film.
Despite Bob Clampett’s stunning early animation tests, described as akin to a moving oil painting, Disney abandoned the plans and made Snow White and the Seven Dwarfs instead. It would be another eighty years before the project was revived as a live action feature for Pixar, now due for release in 2012 – the one hundredth anniversary of the story’s first publication.


5: Star Trek: Planet of the Titans
The surprise success of the original Star Trek TV series in syndication, several years after its cancellation, led Paramount to consider a feature film outing for the original crew, with Invasion of the Body Snatchers director Philip Kaufman at the helm. In the script, subtitled Planet of the Titans, Kirk and his crew encounter an alien race they believe to be the mythical Titans of Earth legend, and, after travelling a million years into Earth’s past, introduce the concept of fire to primitive man. Although Paramount ultimately shelved the project in 1977, telling Kaufman – without apparent irony – “there’s no future in science fiction,” the success of Star Wars a few weeks later prompted a rethink, and Star Trek: The Motion Picture – dubbed The Slow Motion Picture for its glacial pace – was born.


6: Childhood's End
Some years after Stanley Kubrick’s 2001: A Space Odyssey put Arthur C. Clarke on the filmmaking map, Universal Pictures began developing one of Clarke’s earlier stories, 1954’s Childhood’s End, in which mile-wide spaceships appear over the world’s major cities – a trope subsequently nicked by everything from Independence Day to Signs – heralding an evolutionary leap for humankind, in which the world’s children are taken away, by aliens resembling medieval depictions of the Devil, to meet their destiny among the stars. Despite lavish production designs and several scripts, the project languished in development hell until its recent revival by Boys Don’t Cry director Kimberly Peirce, who has written a fresh draft and hopes to take it before the cameras next year.


7: The Stars My Destination
Alfred Bester’s 1956 novel The Stars My Destination, which appears on virtually every list of the best science fiction novels, is a kind of “Count of Monte Cristo in space” described by sci-fi author William Gibson as “the perfect cyberpunk novel.” Despite numerous attempts to film the story – including one with Richard Gere as the book’s vengeful, tattooed anti-hero Gulliver Foyle, and another with Event Horizon director Paul W.S. Anderson at the helm – the project remained in limbo until Variety announced, in March 2006, that Universal had acquired the rights for Lorenzo di Bonaventura, producer of last year’s smash hit Transformers.


8: Alejandro Jodorowsky's Dune
“A lot of people have tried to film Dune. They all failed,” stated the opus’s author, Frank Herbert – after David Lynch’s noble effort reached the screen in 1984. A more promising adaptation was proposed in the mid seventies, with Chilean director Alejandro Jodorowsky overseeing production designs by H.R. Giger, British artist Chris Foss, and French comic book artist Jean ‘Moebius’ Giraud. Among Jodorowsky’s more outlandish ideas was offering the role of Emperor Shaddam IV to Salvador Dali, at a previously unheard-of salary of $100,000 per hour. Perhaps unsurprisingly, financing on the film fizzled. However, the two extant adaptations – Lynch’s, and a successful 2000 miniseries – will be joined, in 2010, by a third, with The Kingdom director Peter Berg at the helm.


9: Ridley Scott's I am Legend
Despite half a billion dollars in box office earnings, last year’s film version of Richard Matheson’s thrilling 1954 vampire novel, starring Will Smith, is only half a good movie (the first half, before the unconvincing computer-generated creatures show up). Far more promising was Ridley Scott’s 2000 adaptation, with Arnold Schwarzenegger roaming a deserted San Francisco hunting the nightmarish creatures which the rest of the population has become. Despite many script drafts, spectacular production designs, ambitious effects tests and a scheduled start date, Arnie’s waning box office clout led Warner Bros. to get cold feet. Star and director both walked – Arnie to Washington as governor of California, Scott to ancient Rome as director of Gladiator.


10: The Outer Limits
Following the success of Species (three sequels and counting) and Stargate (two successful TV spin-offs so far), MGM planned a big-screen revival of its most famous sci-fi brand, the classic TV anthology The Outer Limits. An outbreak of a terrifying ‘sleepy sickness’ puts 99.9% of the world’s population into comas, preparing the planet for a hostile takeover by aliens who’ve studied human behaviour closely enough to know that the best way to spread the disease is through infected currency. With echoes of Outbreak, Signs, and the John Mills version of Quatermass, The Outer Limits could be a future sci-fi blockbuster, if Tom Cruise – whose newly-revived United Artists now holds the rights – decides to follow Minority Report and Wars of the Worlds with a third foray into science fiction territory (his religious views aside).


The full story behind these and many more lost science fiction films can be found in The Greatest Sci-Fi Movies Never Made by David Hughes, published 25 July by Titan Books , priced £9.99.

martes, 22 de julio de 2008

¿EL OCASO DE LA CIENCIA FICCIÓN?


El pasado 19 de julio, en el diario “El País” de España, se publicó este artículo acerca de cómo ha ido cambiando la ciencia ficcion con los años y la manera en que sus límites han sido sobrepasados por nuevos autores y temáticas.
Pero también habla de por qué la ciencia ficción literaria ya no funciona tan bien como antaño. Hay cosas con las que concuerdo y otras con las que no tanto, como que hoy no existen autores del peso de los clásicos del género (lo siento, eso no me convence).
De todos modos me parece un artículo interesante, válido para debatir sobre el tema, y que además tiene una buena entrevista con Miquel Barceló.
Y para ilustrar este posteo elegí la portada de la novela póstuma de Arthur C. Clarke junto a Frederik Pohl, “The Last Theorem”, que llega a las librerías de Estados Unidos el próximo 5 de agosto. El último legado de un clásico.



Una galaxia que se apaga

El futuro parece ya demasiado cerca para imaginarlo. La literatura de ciencia-ficción pasa por una crisis achacable a los nuevos hábitos culturales, aunque el género funciona en otros formatos. Los viejos maestros desaparecen y no surgen nombres a su altura.

Jacinto Antón
EL PAÍS (ESPAÑA)


Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana... snif.

La ciencia-ficción está de capa caída, un manto más oscuro que el de Darth Vader parece haber caído sobre nuestro querido género, en el terreno literario. La muerte y el crepúsculo se han adueñado de los viejos grandes maestros: el risueño Arthur C. Clarke ha fallecido (adieu Rama), JG Ballard se enfrenta a su personal apocalipsis en forma de cáncer y Ray Bradbury, a punto de cumplir 88 años, estruja su melancolía soñando con que esparcirán sus cenizas en los desiertos de Marte. Ya no están con nosotros Stanislaw Lem, Zelazny, Heinlein, Asimov... Son unos ancianos Aldiss, Pohl, Harry Harrison. No se ve surgir nombres a la altura de aquellos grandes que desaparecen. Muchos buenos autores se pasan a la fantasía. Ursula K. Le Guin acaba de publicar en Estados Unidos Lavinia, ¡una relectura de la Eneida contada por una mujer! Pero es que además, y esto es lo peor, nadie parece leer ya ciencia-ficción. Las colecciones languidecen. Editoriales que se lanzaron a publicar sellos nuevos, confiadas en un boom como el de la historia militar, se replantean la decisión. Los aficionados de siempre aparecen como aquellos vagabundos solitarios de Fahrenheit 451 que deambulaban como fantasmas con los viejos libros memorizados buscando infructuosamente a alguien a quien traspasar el legado. ¿Alguien ha oído hablar de La Fundación? ¿Qué ha sido de los Heechees? ¿Queda vida en el superjoviano planeta Mesklin, aunque sea vida muy aplastada por la gravedad?

El futuro ya no es lo que era. Clarke, al que le gustaba hacer profecías científicas, había vaticinado alegremente para este julio de 2008 (véase Greetings, carbon-based bipeds, Harper Collins, 2000) que en su ochenta cumpleaños Kubrick recibiría un Oscar especial de Hollywood. Claro que también veía al príncipe Harry en 2013 en el espacio (de momento ha estado en Afganistán) y a él mismo en su centenario (16 de diciembre de 2017) alojado en el hotel espacial Hilton Orbiter... Pobrecillo, que los Superseñores de El fin de la infancia le tengan en su seno.

En fin, no sigamos poniéndonos nostálgicos. ¿Qué le pasa a la ciencia-ficción? ¿Está realmente mal la cosa?

Miquel Barceló, editor de la legendaria colección Nova, veterano fan del género, autor de una obra de referencia sobre éste (Ciencia-ficción, guía de lectura, Nova, 1990, de la que todos esperamos ansiosamente su anunciada puesta al día: ¡vamos Miquel!) y profesor en la Facultad de Informática de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), responde con un gesto elocuente: en la cafetería de la UPC, tan vacía en estos días veraniegos como un club de admiradores de Hal Clements -el más duro de la SF dura, muerto, por cierto, hélas, en 2003-, inclina el pulgar hacia abajo. 'En la historia de la ciencia-ficción hay épocas de vacas gordas y de vacas flacas. Ésta es de flacas. Es algo cíclico. Pero ahora es más serio, mucho más serio, me temo'.

Barceló, factótum del veterano premio UPC del género, hace una pausa dramática. La cafetera del bar aprovecha para emitir un ruido ominoso que recuerda los servomecanismos de los marcianos en La guerra de los mundos mientras se enciende una lucecita que sugiere el inquietante ojo escrutador de Hal (por cierto, ¿recuerdan la frase del supercomputador en 2001, una odisea del espacio?: 'Tenemos un problema', ¡Clarke se adelantó dos años al leitmotiv del Apolo XIII!; parafraseémoslo: Ciencia-ficción, tenemos un problema). 'La ciencia-ficción está yendo a menos. Es un hecho. En Estados Unidos hay un cambio de nombres y los nuevos no son conocidos, no logran un reconocimiento como antes. Aquí nadie se atreve a publicarlos. Las cifras de venta caen. En España, a la mitad. Ha habido un exceso de oferta en los últimos años que ha saturado el mercado, y a eso hay que añadir ahora una falta de demanda'.

El especialista tiene una teoría sobre lo que está pasando -y que a él como editor le ha llevado a recortar su número de títulos-. Son varias las razones que llevan al declive del género en su faceta literaria. 'El lector de ciencia-ficción típico es una persona interesada, en mayor o menor grado, en temas tecnológicos. Es una persona que pasa mucho tiempo en internet y ese tiempo ya no lo dedica a leer. Y está el audiovisual. El aficionado a la ciencia-ficción, al que siempre le han encantado las películas, encuentra un acceso ilimitado a ellas y a las series de televisión del género en la red, puede bajarse lo que quiera y verlo tranquilamente en casa. En referencia a la televisión, estamos hablando de muchas horas: las diez temporadas de Stargate SG 1, las cuatro de Stargate Atlantis, todos los capítulos de Battlestar Galactica, Star Trek... ¿Cuánto tiempo significa eso de recorte de lectura?'.

Lo paradójico es que bastante gente sigue interesada genéricamente en la ciencia-ficción, pero no en los libros, sino en otros soportes. Como en el cine. Aunque es difícil encontrar en los últimos tiempos alguna película que compita por el título de la mejor del género o que haya influido tanto como lo hizo en su día, por ejemplo, la Matrix de los Wachowski (1999: ¡hace ya nueve años!).

Otro fenómeno que perjudica a la ciencia-ficción, apunta Barceló, es que muchos de los temas clásicos del género forman parte hoy de nuestra vida cotidiana y ya no los percibimos como tales. La bioingeniería, por ejemplo, la inteligencia artificial o la continua revolución en las comunicaciones. Eso ya no nos parece ficción, sino pura ciencia. En general, la especulación parece haber perdido el sentido que tenía antes. El mañana se está comiendo el futuro. 'La realidad deja obsoleta pronto cualquier predicción o hace ridículos los escenarios imaginados. Por eso una buena parte del género se dedica desde hace tiempo al futuro cercano, inmediato, más controlable, como hizo Gibson con Neuromante (Minotauro) y como ha hecho el ciberpunk. El futuro lejano interesa menos'. Gibson predijo en 1984 el ciberespacio como una realidad virtual consensuada por los usuarios que accedían a él mentalmente a través de la interfaz cerebral con el ordenador. Es verdad que algunos lugares más allá de la pantalla en los que se meten hoy en día nuestros adolescentes no resultan menos complejos y siniestros que los escenarios de Neuromante, Conde Zero o Mona Lisa acelerada...

'Si nos fijamos en los autores clásicos que mejor continúan funcionando, dentro de la crisis', apunta el estudioso, 'son los de la ciencia-ficción más cercana, los de los mundos interiores, personales, obsesivos, muchas veces mundos enajenados, insanos, autores de los que atrae, más que la ciencia, la complejidad psicológica, muy interesante para la gente de hoy. Escritores como Philip K. Dick o Ballard. Significativamente, son autores que, como en el caso de Ballard, han ido saliéndose del género o creándose un lector propio'.

Ballard, no lo olvidemos, capaz de revelar lo abismal que puede ser una piscina, vacía, es el hombre que ha dicho que el único planeta realmente extraño es la Tierra -no en balde pasó la II Guerra Mundial en el campo de prisioneros japonés de Lunghua con compatriotas que se negaban a desprenderse de sus palos de cricket-, y que es el espacio interior, no el exterior, el que ha de explorarse (Guía del usuario para el nuevo milenio, ensayos y reseñas, Minotauro, 2002).

'Hay un cambio cultural: creo que podríamos vaticinar la muerte de la ciencia-ficción por disolución en el contexto', continúa Barceló. Como decíamos, el mañana está tan cerca que se come la ciencia-ficción. Quién hubiera dicho que el cambio climático, por ejemplo, que ha inspirado sensacionales novelas como El mundo sumergido (1962) o La sequía (1964) -ambas en Minotauro-, por no salir de Ballard, se convertiría en un tema esencial de la actualidad inmediata.

Un síntoma de esa disolución de la ciencia-ficción es cómo la literatura generalista está apropiándose de obras que hace unos años se hubieran publicado en colecciones del género y con esa etiqueta. 'La literatura digamos convencional se ha permeabilizado a los contenidos de ciencia-ficción de una manera que parecía impensable. Se han roto muchas barreras. Pasó con Criptonomicón (Ediciones B, tres volúmenes), de Neal Stephenson, publicitado como libro para hackers y muy vendido. Se intenta con Spin (Omicron, 2008), de Robert Charles Wilson (sobre un escudo misterioso instalado por unos alienígenas en torno a la Tierra), presentado como matrimonio entre la ciencia-ficción hard y la novela literaria y que ganó el Premio Hugo en 2006'. Otro caso es el de Greg Bear (1951), uno de los grandes nombres actuales, un tipo tan del género que hasta se casó con la hija de Poul Anderson. Bear, autor, de Eon (Ultramar, 1988) -alucinante revisión del tema clásico del asteroide o mundo hueco- y uno de los continuadores de la saga de La Fundación asimoviana (Fundación y caos, Nova, 1999), se pasó en su último libro, Quantico (Harper Collins, 2005, en España lo publicará Ediciones B, fuera de la colección especializada Nova), al technothriller, con mezcla de biotecnología y política. Del antes citado Stephenson se ha publicado Interfaz (Nova, 2007), una novela del mismo estilo escrita a medias por el autor con su tío, un profesor de Ciencias Políticas, y que trata sobre un presidente de Estados Unidos al que le implantan un chip en el cerebro. Richard Morgan (autor de Carbono alterado, Minotauro), ha ganado el Arthur C. Clarke a la mejor novela de ciencia-ficción publicada en el Reino Unido en 2007 por Black Man, un thriller, de nuevo, sobre genética. 'El technothriller está por todas partes', señala Barceló mirando alrededor con aire alerta como si estuviéramos en El día de los trífidos.

Una clara evidencia de la mencionada permeabilidad de fronteras es que le hayan dado el Nebula, otro de los grandes galardones del género, a El sindicato de policía yiddish, nada menos, de alguien a quien la gente relaciona tan poco con la ciencia-ficción como Michel Chabon. Es cierto que la novela es una distopía -una utopía negativa- en la que Israel ha quedado colapsado en 1948 y los judíos europeos han debido establecerse en Alaska, que ya es tema. En España la ha publicado Mondadori. En buena manera, como ha señalado muy ingeniosamente un colega, la ciencia-ficción está siguiendo los pasos de la narrativa erótica, que ha desbordado el género estricto salpicándolo todo, y perdón por la imagen. La ciencia-ficción, podría decirse, está perdiendo su identidad genérica.

Encontramos, pues, ciencia-ficción por todas partes: en los numerosos thrillers biotecnológicos que han proliferado en las colecciones de best sellers, por ejemplo. 'Pero la buena ciencia-ficción', considera Barceló, 'en última instancia pierde en esos formatos. Domingo Santos, el gran padre teórico del género entre nosotros, decía que la ciencia-ficción no puede ser editada en España por editoriales grandes porque tiene un clarísimo tope de mercado y eso hace impacientarse, frustrarse y desanimarse a las empresas que buscan muchos beneficios. En este país han funcionado tradicionalmente las pequeñas editoriales, de las que ahora son ejemplo Bibliópolis, La Factoría de Ideas, Gigamesh..., que publican quizá dos mil ejemplares por norma de cada título y cuidan más sus programaciones'. Un problema grave para la salud de la literatura de ciencia-ficción es que el lector típico del género, que era muy coleccionista, muy seguidor de las colecciones y solía comprarse todos los títulos de sus favoritas, ha dejado de serlo. 'Antes vivíamos mucho de ese lector que compraba todo lo que publicabas, que quería estar al día, seguir contigo las vicisitudes del género. Ese lector casi ha desaparecido'.

Para más inri, diríase que la ciencia-ficción ha perdido punch social, parte de lo que era su función en nuestra sociedad. 'La ciencia-ficción clásica hablaba de un futuro lejano. Hoy parece no tener sentido la gran especulación. Las cosas cambian demasiado deprisa. Los sueños de un futuro lejano pierden rápidamente verosimilitud. La realidad lo deja casi todo obsoleto en veinte años'.

La ciencia-ficción escrita, por otro lado, parece haberse alejado, a diferencia de la fantasía, del lector que busca más la evasión, un lector al que quizá no le apetece tanto meterse en novelas que requieren una honda formación científica. 'Es cierto que Asimov y Clarke, de los que ahora muchos fans de la ciencia-ficción echan pestes, escribían tan sencillito que llegaban a todo el mundo. Recuerdo haber leído algo sobre un estudio literario acerca de los tropos y metáforas en la obra de Asimov y que concluía que no los hay'.

Otro elemento distorsionador es que en la actualidad la narrativa para jóvenes se ha convertido en un género con carta de naturaleza propia, mientras que antes, a falta de esos productos específicos (el paradigma sería Harry Potter), si exceptuamos la inefable Enid Blyton y sus epifenómenos, la ciencia-ficción (como la gran narrativa de aventuras) era una iniciación a la lectura para muchos jóvenes, que luego permanecían en él. O sea, que no se crea público de futuro. Curiosamente, algunos clásicos de la ciencia-ficción de los setenta que se prestan a ello están siendo reeditados para el público joven, presentados como género fantástico en un sentido amplio. Es el caso de la hermosa saga de los dragoneros de Pern, de Anne MacCaffrey -historia ambientada en una lejana colonia de la Tierra en la que los humanos han aprendido a operar simbióticamente con criaturas telepáticas semejantes a dragones en lucha contra una amenaza alienígena-, cuya trilogía original editó Acervo en 1977 y acaba de reeditar ahora Roca editorial, ¡en la estela del fenómeno Eragorn!

Hoy en día la iniciación en la ciencia-ficción es mucho más difícil. Paradójicamente, los jóvenes tecnológicamente más punteros de la historia se están perdiendo un género literario que parece hecho para ellos.

Llegados a este punto, ¿podemos dar algunas notas de optimismo? Bueno, la ciencia-ficción interesa en cine, en parte gracias a que a Willie Smith le gusta el género. En ensayo encontramos que el Premio Anagrama de la categoría lo ha ganado este año Descenso literario a los infiernos demográficos, de Andreu Domingo, un libro sobre las distopías, con muchísimas referencias a la ciencia-ficción. Las convenciones, foros y encuentros del género siguen reuniendo a mucha gente -en Valencia uno sobre la La guerra de las galaxias logró un éxito al traer al actor Garrick Hagon, intérprete de uno de los pilotos colegas de Luke Skywalker, Biggs Darklighter (Rojo Tres), caído en el ataque a la Estrella de la Muerte-. Una de las grandes exposiciones de la temporada y que se inaugura el próximo día 22 en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) está dedicada a Ballard. Y, sin duda, se están publicando, pese a todo, buenos títulos del género. Quien firma estas líneas, sin ir más lejos, ha leído recientemente un par de novelas muy sugerentes, La vieja guardia, de John Scalzi (Minotauro), con unas entrañables tropas del espacio de la tercera edad, y Camuflaje, del viejo amigo Joe Haldeman (Omicrón), que sin ser nada del otro mundo (!) te devuelve el entretenimiento de aquellos viejos clásicos con los que aprendimos a amar el género (trata sobre dos extraterrestres capaces de modificar su aspecto enfrentados en la Tierra).

Y la crisis, y esto es un consuelo, no afecta a la fantasía, un género hermano que funciona de lo lindo. Que se lo digan a Bibliópolis, que triunfa con el polaco Sapkowski y su brujo cazador de monstruos, Geralt de Rivia. O a Alejo Cuervo, editor de Gigamesh, que pasea estos días bajo palio por España al gran Georges R. R. Martin (autor, por cierto, de una de las novelas más conmovedoras jamás escritas de la ciencia-ficción, Muerte de la luz, historia de un amor imposible en un planeta condenado, reeditada por Gigamesh, que reedita también la bellísima novela de vampiros y amistad Sueño del Fevre). Martin ha conseguido unas ventas y una popularidad extraordinarias en España con su larga serie de Fantasía Canción de hielo y fuego.

La ciencia-ficción, para acabar, sigue siendo, pese a todo, como recalca Barceló, el género mejor para explicar el presente con especulaciones sobre nuestro futuro. Sólo la ciencia-ficción nos permite imaginar las consecuencias indeseables del presente. Es nuestra mejor herramienta y no deberíamos perderla.

lunes, 21 de julio de 2008

POR FIN, WATCHMEN


Después de una semana absolutamente offline, estamos de regreso. Entre otras cosas, el jueves pasado aproveché de ver "The Dark Knight", que es simplemente de lujo. Aunque para mi sorpresa, en vez del trailer de "Watchmen" dieron el de "Star Wars: Clone Wars". No está mal, pero iba con el molde de ver al Comediante en pantalla grande, igual que en EE.UU.

Pero no importa, igual está en internet y si todavía queda alguien que no lo haya visto (lo sé, es difícil), puede acceder por aquí.

viernes, 11 de julio de 2008

TRAILER DE “WATCHMEN” EN “THE DARK KNIGHT”


Paren las prensas, porque es oficial: en “Batman: The Dark Knight” viene como potente extra el primer trailer de “Watchmen”, de Zach Snyder, y que tiene fecha de estreno para marzo de 2009. Bueno, al menos en las copias de EE.UU., así que imagino que aquí tendrá que ser igual. Finalmente algo más que las fotos en el blog de la filmación. Todo un detalle, considerando que tanto “Watchmen” como “The Dark Knight Returns” vieron la luz como comics el mismo año: 1986. Dos gigantes juntos. “A media noche, todos los agentes…”.

DARK SKIES


Chris Carter, el “padre” de los “X Files”, está en Chile. Y obviamente todos los seguidores de este clásico de los ’90 están de merecida fiesta (con convención y todo). En este contexto, pensé en el profundo impacto de esta serie que inevitablemente —a lo largo de la segunda mitad de los ’90 y los primeros años de esta década— fue generando un sinnúmero de clones más o menos dignos. Y cuya calidad obviamente fue mermando a medida que pasaban los años. Si hasta la nueva serie de J.J. Abrams tiene el inconfundible toque “X Files”.
Sin embargo, en medio de esta incontrolable proliferación, vale la pena rescatar una serie de 1996 que dio la pelea buscando desperfilarse de los “X Files”, con una trama inteligente y una mitología propia: “Dark Skies”.
Protagonizada por Eric Close, Megan Ward y J.T. Walsh, alcanzó a durar sólo una temporada (20 episodios). Ambientada a comienzos de los años ’60, su premisa era que la Historia (sí, con mayúscula) no es lo que creemos. Y que los alienígenas han visitado la Tierra desde los años ‘40, con el obvio encubrimiento por parte del gobierno de EE.UU.
John Loengard y Kim Sayers son dos jóvenes que viven de cerca el gobierno de John Kennedy, y que descubren este gran secreto, lo que los pone en la mira de Majestic-12, una agencia gubernamental cuya misión es evitar que la ciudadanía se entere de la presencia alienígena en la Tierra.
De esta forma, hechos como la crisis de los misiles de Cuba, el asesinato de Kennedy o la guerra de Vietnam resultan estar conectados con la presencia extraterrestre, pero obviamente nada de eso llega a ver la luz. Mientras tanto, Loengard y Sayers se convierten en eternos fugitivos.
Hasta donde sé la serie no ha sido editada en DVD, pero cuando salga, vale la pena darle una nueva mirada. Aquí se pueden ver los créditos iniciales.

miércoles, 9 de julio de 2008

ESPECIAL DE LOS X FILES EN EMOL


En vísperas del estreno de la segunda película de los X Files, EMOL acaba de subir un especial interactivo, con concurso y todo, que pueden ver aquí. Y que cuenta con una pequeña colaboración mía acerca de la "mitología" de la serie.

martes, 8 de julio de 2008

UN ROSTRO PARA BATMAN: EL REGRESO DEL SEÑOR DE LA NOCHE


La primera vez que leí “El Regreso del Señor de la Noche” (hace mucho, mucho tiempo), quedé tan impresionado que sólo quería dos cosas, lo más rápido posible: que Frank Miller escribiera una secuela o una versión cinematográfica. El DK2 tardó en llegar y al parecer todavía nadie se anima a filmar los últimos años de Batman, lo que tiene bastante lógica, considerando el buen momento de las dos primeras cintas de la dupla Nolan-Bale.
No obstante, durante muchos años pensé que sólo había un actor capaz de semejante interpretación: Paul Newman. Un actor de verdad, con carácter, que supo ir tomando roles de acuerdo con su edad. Una vez incluso se comentó que estaba estudiando seriamente el proyecto. Pero la siempre infame mano del cáncer parece que truncará cualquier posibilidad.
Siendo así, sólo me queda una opción: Clint Eastwood. Ignoro si alguien realmente va a querer llevar al Caballero de la Noche al cine en algún momento; quizá Miller en algún instante. Pero creo que el viejo Harry el Sucio da la talla. Y me parece una carta notable.

lunes, 7 de julio de 2008

EL EXPERIMENTO FILADELFIA


Esta cinta de 1984 es sin duda un imperdible del cine ci-fi de los ’80. Protagonizada por Michael Paré y Nancy Allen, recoge el mito de un experimento supuestamente realizado en 1943 a bordo del USS Eldridge, precisamente en la bahía de Filadelfia. El objetivo era volver el buque invisible al radar, pero el destructor desaparece físicamente, quedando atrapado en una especie de limbo espacio-tiempo del cual sólo escapan Paré y un compañero, llegando al desierto de Nevada en 1984. Pero la trama empeora y la única solución es regresar al Eldridge y apagar los generadores para cerrar la brecha.
Recuerdo que la vi en el desaparecido cine Central, ahí en calle Huérfanos, donde ahora hay una multitienda. Y después de verla un par de veces en año posteriores, debo decir que ha resistido muy bien el paso del tiempo.
Por desgracia, a algún ambicioso productor se le ocurrió filmar una secuela llamada “El Experimento Filadelfia II” (1993), que sin duda debe ser una de las peores segundas partes de cualquier cosa.
Dato a pie de página: John Carpenter aparece en los créditos como parte del equipo de producción.

jueves, 3 de julio de 2008

NUEVOS PORTAAVIONES DE GRAN BRETAÑA


Para todos aquellos amantes de los fierros navales y aéreos, les comento que hoy el Ministerio de Defensa de Gran Bretaña firmó la orden de construcción de sus dos nuevos portaaviones: El HMS Prince of Wales y el HMS Queen Elizabeth. El primero entrará en servicio el 2014 y el segundo el 2016.
Estos nuevos buques tendrán un desplazamiento de 65.000 toneladas, un largo (o eslora) de 280 metros, nueve cubiertas, una velocidad de 25 nudos y operarán sólo con aviones F-35.

La BBC tiene una animación de más de 3 minutos que pueden ver aquí.

martes, 1 de julio de 2008

ALUCINACIONES.TXT DISPONIBLE ONLINE


La voz de aviso la dio Jorge Baradit: la antología de ficción chilena "Alucinaciones.txt" ya está disponible en la web de la librería Antártica. Eso es bueno, porque ofrece un canal más de distribución y venta de este libro en el que muchos participaron. Y robando algunas de las palabras de Baradit el día del lanzamiento de "Alucinaciones", a fines del año pasado en la Biblioteca Nacional, "aquí hay material para películas, series, comics, etc". Si no lo tienen, esta es una buena oportunidad. No la dejen pasar, porque en algunos años más va a ser un libro de culto.